Una garantía de futuro para la calidad de nuestros vinos 

Marqués de Riscal apuesta de forma decidida por el cultivo ecológico. El respeto por el medio ambiente, la fauna autóctona y el ecosistema hace el cultivo más sostenible y alarga la vida de nuestros viñedos como garantía futura de la calidad de nuestros vinos.

Nuestra filosofía 100% organic se sustenta en tres aspectos principalmente: 


  • Recuperación del carácter varietal, la tipicidad y la personalidad del terruño en los vinos:

    Con el cultivo ecológico la planta enraíza mejor, coloniza un mayor volumen de suelo, y es capaz de extraer los compuestos minerales procedentes de la materia orgánica sin necesidad de abonados minerales artificiales. La diversidad de microorganismos vivos actúa en simbiosis con la planta mediante la micorrización facilitando la absorción de nutrientes. Así los vinos reflejan mucho más el terruño de donde proceden. 

    La ausencia de fungicidas y los bajos niveles de sulfuroso mejoran mucho las fermentaciones espontáneas con levaduras autóctonas delicadas, así el carácter primario de la variedad de uva está mucho más presente en los vinos, son más originales y auténticos. Los moderados niveles de sulfuroso utilizados facilitan que destaque la expresión aromática varietal y de cada terruño.  
  • Preservar y garantizar la perennidad del viñedo:

    Esta es la garantía futura de la calidad de nuestros vinos. La planta, a medida que no recibe productos de síntesis externos, desarrolla un mecanismo de producción de autodefensas naturales volviéndose cada vez más resistente, más sana y vigorosa mejorando así su resistencia a diferentes eventos climáticos, volviéndose más resiliente. 

    La mejora del enraizamiento y la colonización de un mayor volumen de suelo es también de gran ayuda para que la viña viva más años. Para garantizar una larga vida a nuestras viñas es vital que, aparte del cultivo ecológico, se realicen técnicas de poda que garanticen el respeto de los flujos de savia principales de la planta, que las heridas de poda sean pequeñas y que estén localizadas lejos de esos flujos de savia. 

    Las viñas viejas disponen de una mayor cantidad de reservas, tanto en el tronco como en las raíces, con un sistema radicular más desarrollado que les permite adaptarse mejor a los cambios climáticos para proporcionar una correcta maduración de la uva. También son capaces de mantener mejor los niveles de acidez produciendo una uva más sabrosa y equilibrada.
  • Adaptación al cambio climático.

    El clima está cambiando y deslocalizar una viña a veces puede ser una opción dentro de la misma denominación de origen, buscando más altitud e incluso mayor latitud, pero sobre todo hay que preparar a la planta para hacerla más resistente al cambio. El cultivo ecológico, al recuperar la vida y la estructura del suelo, permite un mejor enraizamiento de la planta que coloniza un mayor volumen de suelo. De esta manera la planta tiene una mayor cantidad de agua y de nutrientes a su disposición, volviéndose más resistente a la sequía y demás eventos climáticos. El cultivo ecológico realmente despierta el poder de la naturaleza para que la planta se adapte mejor al entorno que la rodea.

    Las condiciones en las que hoy en día podemos regar las viñas no se van a dar para siempre y hay que acostumbrarlas a la escasez de agua. Aun así, en años muy secos, la posibilidad de riego sigue siendo un factor de calidad determinante que puede ayudar a una correcta maduración siempre que se utilice de manera razonada.